sábado 16 de mayo de 2009

Adelante


Enfila la proa los canales. Neblina y humedad. Silencio apenas quebrado por el chapoteo leve del agua al romper sobre el casco.
Si supiéramos qué hay más allá. Si fuéramos capaces de averiguar dónde está el siguiente recodo, el posible naufragio, el atónito hundirse en aguas enfangadas...
Avanti.
No hay otra manera. O sí la hay, pero desaparecería toda la belleza y se hundirían en nostalgias los paisajes acuáticos.
Palacios en ruinas. El esplendor de aquello que está a punto de morir.
Enfila la proa los canales.
Eso que desconocemos lo descubrieron otros antes pero su mirada no sirve a nuestros ojos ciegos.

miércoles 31 de diciembre de 2008

Finales

La inevitable cuenta atrás.
Acaso el día de cada año en que nos sentimos más perecederos.
Ese lento morir de los segundos que nos lleva a descubrir que nada ocurre al otro lado del telón del tiempo.
Seremos los mismos, tan finitos como ayer, pero infinitamente más viejos.
Y nos seguirá habitando la misma certidumbre de la nada.
Y viviremos, o no, con todas las incertidumbres del futuro.
Será que somos cada vez más mortales.
O que sabemos más.
O que no sabemos nada.

martes 24 de junio de 2008

Jaque

Imposible pensar en otra cosa. Un gigantesco tablero. Las ordenadas cuadrículas.
La vida no es como una partida de ajedrez. Hasta los maestros a veces hacen tablas.
En el mundo real el bello enlosado seguirá luciendo aunque no podamos pisarlo.
Debe ser la vida, que siempre nos hace jaque mate.

miércoles 18 de junio de 2008

El alma del Ebro

La escultura de Jaume Plensa tiene un alma escondida tras las letras. Un ser humano escrito por fuera, legible en el interior.
De todos los fastos, de todas las exposiciones, me quedo en propiedad esas palabras aún sin formar, con las letras a flor de piel de un ser sin rostro.
Acaso sea el reflejo de tanto como hemos leído y de todo aquello que nos queda por escribir. Las ideas y los sueños que nos despellejan lentamente, aunque sea entre luces, aunque no nos demos cuenta.
Letraheridos, especie en extinción.
Luminosos entre tanta oscuridad.

martes 29 de abril de 2008

Más adioses

Se acaba de marchar Diego también.
El invencible, el creativo, el amigo, el tremendo Diego que enviaba abrazos en la distancia y que colocó aquí sus hermosas palabras cuando percibió dolor ajeno.
Y el mundo se ha vuelto un poco más miserable y más solitario.

jueves 24 de abril de 2008

El Oxígeno de Jarre. Oxygène





Embarcados en una nave espacial. El timonel se encarga de un viaje treinta años atrás. A la valentía, acaso la osadía y la revolución.
El mago Jarre nos envuelve, nos transporta, nos remueve.
Y, a cada nota, vibramos como si aún fuéramos jóvenes y estuviéramos locos, borrachos de quimeras y deseos.
Igual que si tuviéramos alas.
Destellos luminosos y las notas exactas que guardábamos en la memoria.
Sensaciones desnudas que perduran, aunque haga mucho tiempo que no tenemos veinte años.

domingo 20 de abril de 2008

Veinte de abril

Qué mejor, un domingo anegado de lluvias y vendavales, que escuchar y sentir esta canción...

20 de abril del 90
hola chata, ¿como estás?
¿Te sorprende que te escriba?
Tanto tiempo es normal
Pues es que estaba aquí solo
me había puesto a recordar
me entro la melancolía
y te tenia que hablar
¿Recuerdas aquella noche
en la cabaña del Turmo?
Las risas que nos hacíamos
antes todos juntos
hoy no queda casi nadie
de los de antes
y los que hay han cambiado,
han cambiado, SI!
Pero bueno, ¿tu que tal? di
lo mismo hasta tienes críos
Que tal te va con el tío ese?
espero sea divertido
Yo la verdad, como siempre
sigo currando en lo mismo
la música no me cansa
pero me encuentro vacío
Bueno pues ya me despido
si te mola me contestas,
espero que mis palabras,
desordenen tu conciencia
Pues nada chica, lo dicho
hasta pronto si nos vemos
yo sigo con mis canciones
y tu sigues con tus sueños



jueves 17 de abril de 2008

Las extrañas coincidencias

Recorres los archivos y descubres que se repiten las imágenes.
Siempre escaleras.
Siempre antiguas.
Siempre solitarias.
Y no sabes por qué ocurre.
Sólo tienes la certeza de que no regresarás a aquel lugar donde el tiempo se detuvo.
Y sabes, también, que el eco de tus pisadas en los gastados peldaños sólo será recordado por quienes te amaron.

domingo 6 de abril de 2008

Stairway to heaven

Un viejo templo. Luz al final del túnel.
Qué fácil es ver apariciones.
Si no ascendemos, si decidimos permanecer, podremos imaginar cualquier cosa más allá.
Pero quienes deciden arriesgarse acaso descubran que, más allá, no hay absolutamente nada.
El más acá es todo lo que tenemos.
Y el esfuerzo de subir por unas escaleras que van hacia ninguna parte.

martes 1 de abril de 2008

Tormentas

El mar enfurecido.
La espuma de los días que relató Vian. Nadie controla las tormentas. Ni siquiera las nuestras, las que destrozan arrecifes y arrasan los corales. Las gruesas rocas que creímos tan firmes.
A merced de las aguas salvajes. Así vivimos.

sábado 10 de noviembre de 2007

Las palabras y el silencio

Leo una frase que se queda flotando en mi memoria. Es de Martin Luther King y dice: "Al final, no recordaremos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos".
Y pienso, en la noche que anuncia el invierno, en la soledad sonora de la estancia, que hay silencios estruendosos. Gritos desgarradores que sólo escucha quien los lanza.
Hay tanto dolor entre la gente que el silencio es lenitivo.
Cuando todo termina, sobran las palabras.

viernes 31 de agosto de 2007

La distancia infinita

Conviene guardar distancias, alejarse y ver el mar a lo lejos. Un recuerdo agotado sin mañana. Es aceptable dar unos pasos atrás y negar los impulsos, el impulso atávico de saltar, por si se vuela.
Nos separa de los otros la infinita lejanía de la muerte. Nos anuncia los silencios nunca rotos, la ausencia de lágrimas, el pasmoso ladrar de los perros a la luna que mengua.
Se escapa el tiempo del mar, el eterno renacer del oleaje, los saltos de peces desconocidos y el lento volar de las gaviotas que ladran acaso a una luna marina que no vemos.
Es duro alejarse cuando el viento arrecia y se avecinan las tempestades del otoño.

martes 27 de marzo de 2007

Existe el infierno

Demos la razón al obispo de Roma.
Ha dicho que tal lugar existe. Que al infierno irán todos aquellos cuyo corazón se cierre al amor de Dios.
Cierras el corazón y abres las puertas del averno.
La condenación eterna.
Acaso le parezca poco dejar de ser quienes fuimos y convertirnos sólo en recuerdos.
Existe el infierno.
Consiste en saber que la muerte es una de las pocas certezas que nos quedan.
Ardemos en esa verdad mientras vivimos.
El infierno no son los otros. Somos nosotros. Y saber que moriremos.

miércoles 14 de marzo de 2007

Morir

Se ha marchado Inmaculada. Quería irse y lo ha conseguido con dignidad, sin dolor, sin esconderse, sin riesgo para nadie.
Así debería ser siempre.
Los humanos sabemos que vamos a morir pero muchas veces no podemos elegir cómo vivir.
Cuando el dolor es insoportable la muerte sí es descanso y paz.
In memóriam, Inmaculada. En tu memoria y en la de quien no pudo irse como tú, con tanta paz.

jueves 8 de marzo de 2007

El castillo de las estrellas

Hay refugios subterráneos, por si llueven bombas.
Hay refugios internos, escondidos recovecos donde resguardarnos si la suerte nos es desgraciada.
Hay refugios en los sueños, para lograr vivir otras vidas sin abandonar todavía ésta, tan breve.
Pero hay un lugar muy elevado donde nos sentimos expuestos a lo desconocido y, sin embargo, al resguardo de las desdichas y el dolor.
Ese sitio privilegiado, ese castillo de las estrellas, puede ser cualquier observatorio en cualquier montaña. Allí el humano se asoma a la inmensa luz que llega de otros tiempos y se asombra de su pequeñez y su osadía.
En ningún lugar de la tierra he vuelto a sentirme así, con la capacidad desorbitada del resplandor entre las sombras. Deslumbrante. El vértigo en un equilibrio casi eterno.
Hasta ese lugar nos lleva una historia que merece ser leída.
Un castillo de las estrellas que sólo puede visitarse en sueños pero adonde podemos viajar sin miedo.
Y soñar, para vivir otras vidas.

martes 27 de febrero de 2007

La tumba de dios

Escarban en la tierra y terminan por hallar lo inexistente. Cómo puede estar enterrado un dios, se pregunta aquel que cree.
Excavan, socavan, minan la fe y niegan, con los hechos, que el muerto haya resucitado.
Los resucitados no precisan de tumbas, habitan en el tiempo detenido de la inmortalidad.
O eso nos cuentan.
Tanta credulidad, tantos siglos perdidos.
Una familia muerta -dicen-, hace dos mil años.
Y entre tantas familias muertas, había de ser la de dios precisamente la hallada. Qué certeros los arqueólogos...
Pero qué mala suerte, o cuanta fortuna, según se mire.

domingo 18 de febrero de 2007

Vita brevis

Y, por asociación de ideas, y porque lo escucho ahora mismo, el sublime Rodrigo Leao y su "Carpe Diem".


Nullum infortunium venit sollum

O me infelicem! Me perditum!
Tempus fugit! Carpe diem!
Vita brevis! Carpe diem!

Omnia vincit amor!
Omnia vincit fortuna!

Nullum amore venit sollum!
O me infelicem! Me perditum!
Furor aeternum! Carpe diem!
Meae diliciae! Carpe diem!

Omnia vincit amor!
Omnia vincit fortuna!
Omnia vincit amor!

Carpe diem y el no sentido de la vida

Pregúntale por el sentido de la vida al hombre defenestrado. Intenta averiguar qué cosa ha sido para él la existencia antes de arrojarse por la ventana de un noveno piso y volar hacia la nada.
Háblale de la hermosura de los amaneceres, de la lenta cadencia de los días, cuéntale que la primavera está brotando y que pugnan las flores por colonizar cada almendro.
Dile que la enfermedad es un accidente, que las depresiones se pasan, que el infierno no existe o que son los otros.
Ese hombre defenestrado terminó segando a hachazos tanta miseria, tanto dolor ajeno y propio.
La guadaña atroz rebana también las falsas flores de las falsas primaveras.
Háblale a él, al desesperado que huyó volando de este infierno, del carpe diem, de filosofías y poemas.
No podrá contestarte.
Ayer dijo, entre hachazos y vuelos, todo aquello que era capaz de decir.
¿El sentido de la vida? Digamos que carece por completo de sentido. O que acaso se halle cuando vuelas y descubres que la gravedad es ambivalente y poderosa, que te arrastra y te eleva al mismo tiempo.
Que somos el ser y la nada en un ínfimo instante

sábado 10 de febrero de 2007

Ácido sulfúrico

Corrosivo. Venenoso. Asfixiante.
El sulfúrico y su poder destructor.
"Llegó el momento en que el sufrimiento de los demás ya no les bastó: tuvieron que convertirlo en espectáculo".
Así comienza la novela de Amélie Nothomb. Una historia aterradora, conmovedora, cínica, ecléctica, sabia y poderosa.
La historia de quienes miramos el horror y nos sentimos tan atraídos por él que no somos capaces de apartar la mirada.
La fábula que nos muestra como somos: egoístas, ajenos, desalmados, salvajes.
El espejo que nos devuelve a la fiera que llevamos dentro y que ni siquiera disimulamos ante los ojos de los demás.
"Ácido sulfúrico" debería leerse en los colegios y tendría que ser obligatoria para los programadores de todas las televisiones. Aunque, quién sabe, quizá sea contraproducente: puede ocurrir que les guste la atroz idea.

martes 23 de enero de 2007

Un regalo

Nevaba. Copos demorándose, cayendo ralentizados. Y en el coche -la placenta cálida y engañosa-, Ramón Trecet me hizo un regalo.
La música parecía sonar al ritmo de la nevada, lenta, demorada, hermosa y tan irreal como la felicidad o la paz.
La canción se titula "Mad World" y la canta, o la recita, o me la susurra al oído, Gary Jules.
No puedo parar de escucharla. Suena ahora y soy incapaz de transmitir en palabras cuánta emoción, cuánta tristeza me despierta.
Desvalidos y sin esperanza. A veces basta una hermosa canción para entender o entendernos.
La belleza y la maldad del mundo condensadas en tres minutos tan estremecedores que las lágrimas caen, como copos demorándose.
La densa nevada que oculta lo atroz.